Aproximadamente la mitad de las personas con psoriasis experimentan cambios en las uñas de los pies. Esta dolencia se presenta tanto en mujeres como en hombres, de todas las edades y aunque no es contagiosa, es antiestética y a veces dolorosa pudiendo llegar a afectar la calidad de vida del paciente.

La psoriasis es una enfermedad crónica del sistema inmunológico que afecta principalmente la piel y que evoluciona por placas en brotes, más o menos extensos y escamosos según la persona, y que puede aparecer en diversas regiones del cuerpo.

La psoriasis aparece con mayor frecuencia en un terreno genéticamente predispuesto, asociado a varios posibles factores desencadenantes: estrés, shock emocional, fatiga intensa, sobrepeso, diabetes, alcohol o tabaco, etc.

La psoriasis ungueal ataca la matriz y el lecho ungueal y puede afectar a una sola uña o a las de todos los dedos de los pies.

En la fase inicial se produce un cambio en el color de las uñas, que adquieren un tinte amarillo anaranjado. A medida que avanza la enfermedad se puede producir un desprendimiento de la parte final de la uña (onicólisis). Las uñas se vuelven blandas, quebradizas y arenosas.

El diagnóstico se realiza a partir de la observación de la uña y por la presencia de psoriasis en otras partes del cuerpo. Además, con el fin de afinar la diagnosis y de controlar la eficacia de la terapia, se suelen practicar cultivos al inicio y durante el tratamiento.

No existe un tratamiento generalizado, cada paciente tiene su propio tratamiento. Los pacientes suelen venir a la consulta diagnosticados y tratados por su médico dermatólogo. Los tratamientos se indican conforme al grado de afectación de la uña y al criterio del médico.

En algunos pacientes la terapia con láser ha dado buenos resultados.

Nuestro objetivo es evitar que empeore la enfermedad y que nuestro paciente pueda realizar sus actividades diarias con normalidad.
El primer paso, y sin importar el grado de afectación, es tomar medidas generales de cuidado de las uñas como: evitar los traumatismos, la humedad constante, pulir las asperezas y mantenerlas cortas.

  • Recortar las uñas con regularidad. Manténgalas cortas para evitar lesiones.
  • Mantenga sus uñas limpias. Las lesiones de la piel circundante pueden desencadenar brotes de psoriasis.
  • Evite limpiarse las uñas con un cepillo de uñas o un objeto afilado para prevenir su separación.
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Tres generaciones cuidando tus pies

Desde 1979, tradición familiar y tecnología avanzada para la salud de tus pies.

Soy Aurora Casals Lluch, licenciada en Podología por la Universidad de Barcelona y orgullosa representante de la tercera generación de podólogos de mi familia.
Todo empezó con mi abuela, Montserrat Castells Nat, apasionada por el conocimiento y pionera en su época. Tras obtener todas las diplomaturas que ofrecía la Universidad de Barcelona, estudió Podología (1975–1979) y en 1983 se tituló también como Técnico Ortopédico. Inició su carrera en Sant Feliu de Guíxols en 1979, en la consulta de mi bisabuelo, un médico rural de gran prestigio, Martí Casals.
En 1980 abrió otra consulta en Barcelona, colaboró con el Dr. Ramón Viladot, trabajó en EE. UU…..

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