Síndrome del cinturón iliotibial

Síndrome de la cintilla iliotibial, sinónimo de “conocimiento del corrido”r”. Provoca dolor en la zona lateral de la rodilla. El origen del dolor se encuentra en el roce de la parte distal de la banda iliotibial al cruzar la rodilla, a la altura del cóndilo femoral externo. El diagnóstico no es complicado.
Se ha realizado un estudio sobre la prevalencia de alteraciones morfoestructurales en miembros inferiores en corredores afectados por el síndrome de la banda iliotibial. Se les han realizado una serie de pruebas y exploraciones para confirmar el síndrome, y algunas encuestas sobre la intensidad del dolor. A partir de aquí se han elaborado algunos gráficos para mostrar los resultados. Haciendo un resumen general, se cree que las alteraciones morfoestructurales pueden condicionar el funcionamiento de la banda iliotibial, ya que se ha encontrado que el 100% de los casos presentan algún tipo de alteración morfoestructural o funcional de los miembros inferiores. Algunas de las posibles causas del síndrome podrían ser la sobrecarga mecánica que sufre la banda iliotibial durante las fases de carga producida por el estrés que sufre la articulación.
Anatomia i funcions:
El tendón plano que se forma cuando la fascia lata del muslo cruza la rodilla se llama banda iliotibial. Este, al atravesar la cara lateral de la rodilla, se inserta en el tubérculo de Gerdy. El tensor de la fascia lata juega un papel fundamental en el control de la abducción y aducción del muslo. También estabiliza la rodilla en su parte externa.
Mecanismo de producción de lesiones:
Síndrome causado por la fricción entre la superficie posterior de la banda iliotibial y el epicóndilo femoral externo. La repetición de flexión y extensión genera microlesiones de las fibras de colágeno. La máxima fricción se alcanza cuando la rodilla se encuentra en una flexión de 30º. No se sabe si podría deberse a bursitis. El dolor en la parte exterior de la rodilla puede extenderse al ligamento rotuliano, dificultando el diagnóstico. Afecta la frecuencia más que la cantidad de fuerza ejercida en el momento de tensión sobre el área.
Factores de riesgo:
1) Factors intrínsecs:
- Alteraciones de la huella.
- Mala alineación de los miembros inferiores y dismetría.
- Debilidad de los abductores de la cadera.
- Articulación de la rodilla.
- Soporte del calcáneo en inversión o calcáneo var.
De esta forma, el tensor de la fascia plantar intenta compensar, y esto provoca un aumento de la tensión y por tanto de la fricción, lo que inicia el proceso de inflamación de la zona.
2) Factores extrínsecos:
- Aumento del volumen o intensidad del entrenamiento.
- Corre con pendiente o desnivel.
- Calzado inadecuado, desgastado con pérdida de amortiguación.
- Falta de factores de recuperación entre sesiones de entrenamiento (descanso, buena alimentación…).
Diagnóstico:
- Con una buena historia clínica y un examen físico sencillo.
- No es necesario realizar pruebas complementarias, salvo que en los casos anteriores no presente las características típicas.
- El dolor en la parte externa de la rodilla después de unos días de molestias que se intensificaron.
- En reposo no suelen presentar dolor.
- Pruebas físicas a realizar:
- Prueba de Noble: el paciente en decúbito prono, rodilla flexionada a 90º, se aplica presión en el cóndilo externo a unos cm de la interlínea. La rodilla se extiende pasivamente, provocando dolor a los 30º de flexión.
- Prueba de Renne: el dolor aparece cuando el paciente, de pie sobre una pierna, se apoya sobre la rodilla afectada con una ligera flexión de entre 30-40 grados.
- Observación de la suela del calzado que usa habitualmente para hacer deporte. La zona externa debe estar más desgastada, debido al exceso de carga que debe soportar esta zona.
Examen físico:
Dolor a la palpación en epicóndilo femoral externo con la rodilla en flexión de 30º. En casos más agudos puede haber inflamación en la zona. Puede haber dolor a la palpación de toda la fascia lata y contractura del músculo tensor de la fascia. La exploración debe ir encaminada a identificar los factores que pueden haber originado el síndrome (dismetrías, alineamientos, estudio de la impronta). También hay que evaluar la movilidad y la flexibilidad. Si el dolor es en la línea articular se deben buscar otras alternativas (meniscopatía externa).
Pruebas adicionales:
Puede complementarse, si es necesario, con:
- Radiografías y telerradiografía para estudiar la longitud de los tramos individuales de la rodilla (como axial de la rótula).
- Resonancia Mag: se observa el posible aumento de líquido entre fémur y cinturón.
- Ecografía: se observa un engrosamiento del costado en la cara externa del cóndilo femoral externo.
- Telerradiografía de miembros inferiores para valorar la alineación y posibles dismetrías y gammagrafía, donde en ambos casos se observa únicamente un aumento del líquido sinovial.
Tratamiento:
Tratamiento conservador:
- Terapia de masaje de la musculatura de la cama.
- Electroterapia: ultrasonido, láser...
- Antiinflamatorio: hielo, fisioterapia, corticoides, antiinflamatorios.
- Ejercicios de autoestiramiento.
- Elaboración de ortesis plantares Cuña postero-externa individualizada del calzado deportivo para corregir la sujeción y reducirla en la zona externa. En caso de asimetría se realiza una subida.
- Lo más importante es el descanso deportivo, ya que si esto no se cumple, el resto de medidas no surtirán efecto.
- Infiltraciones con corticoides, ya que brindan la posibilidad de realizar algunas actividades de rehabilitación para recuperar el estado físico inicial.
- crioterapia.
Tratamiento quirúrgico: en caso de que no se detecte mejoría con todos los apartados anteriores. Existen dos técnicas de las que se han obtenido buenos resultados:
- Allargament de la cara inferior de la cintilla.
- Resección en la zona afectada de la cinta..
Rehabilitación:
- ejercicio en terreno plano, con cambio de zapatos.
- La intensidad con la que el paciente podrá reincorporarse a las actividades físicas dependerá de la intensidad de los síntomas y de su evolución, pero siempre será progresiva.
- tocando con la fijación en la zona de inserción del cóndilo.
- Corrección biomecánica correr, posiblemente mejorable con ortesis plantares.
- Ejercicios de recuperación del músculo abductor. para fortalecerlo.
- Bicicleta con trabajo de extensión, sin realizar flexiones superiores a 30 grados.
- En nadar Evitar el golpe del pie, debido al componente flexor que realiza.
Durante la fase subaguda se hace hincapié en los estiramientos de la zona; en la fase de recuperación, ejercicios de fortalecimiento de musculatura y de integración de movimiento; en la fase final se comienza con un programa diario específico con aumento paulatino de intensidad y frecuencia.
En el Podomédico daremos solución este problema tan frecuente.
Autora: Gemma Clusellas





