Recomendaciones sobre el tipo de calzado en adultos

Recomendaciones sobre el tipo de calzado en adultos

CONSEJOS GENERALES

  • No usar el mismo par de zapatos durante mucho tiempo. Alternar 2 o 3 pares.
  • Comprar los zapatos a última hora de la tarde, cuando los pies están más hinchados
  • Al comprar unos zapatos comprobar que entre el dedo más largo y la punta del zapato queda un hueco de 1 cm.
  • Evitar calzados totalmente planos.
  • Las costuras son la parte más dura, y que no va a adaptarse jamás. Se debe comprobar dónde están y se molestan.
  • Utilizar el calzado adecuado para cada actividad. No es lo mismo caminar que correr o escalar montañas, el zapato debe adaptarse a las exigencias del terreno.
  • La zona media del zapato debe tener arco, para facilitar la marcha.
  • Evitar los zapatos de suela fina. Esta debe ser capaz de absorber los impactos al caminar, con un grosor mínimo de 10 mm.
  • El zapato debe adaptarse desde el primer día, no debemos esperar a que den de si.
  • Al comprar zapatos debemos probarnos los dos zapatos a la vez, de pie, y debe adaptarse al mayor de nuestros pies.
  • Si necesitamos algún tipo de ortesis debemos probárnoslos con ellas puestas.

FORMA Y HORMA

  • Usar zapatos de horma ancha y transpirables
  • No usar zapatos sin contrafuerte de talón. Este debe ser confortable, pero impedir los desplazamientos laterales
  • Escoger zapatos atados con cordones o con velcro. Se adaptan mejor al pie.
  • Se deben ajustar completamente a la anchura y longitud del pie, nunca al revés.

PUNTERA

  • Debe ser ancha y facilitar el movimiento de los dedos.
  • Debe estar angulada unos 15º respecto el resto del zapato para facilitar el despege.

TACONES

  • Evitar tacones altos.No deben exceder los 2-3 cm en hombres y los 3-4 cm en mujeres.
  • Deben ser de base ancha, preferiblemente en cuña.

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Tres generaciones cuidando tus pies

Desde 1979, tradición familiar y tecnología avanzada para la salud de tus pies.

Soy Aurora Casals Lluch, licenciada en Podología por la Universidad de Barcelona y orgullosa representante de la tercera generación de podólogos de mi familia.
Todo empezó con mi abuela, Montserrat Castells Nat, apasionada por el conocimiento y pionera en su época. Tras obtener todas las diplomaturas que ofrecía la Universidad de Barcelona, estudió Podología (1975–1979) y en 1983 se tituló también como Técnico Ortopédico. Inició su carrera en Sant Feliu de Guíxols en 1979, en la consulta de mi bisabuelo, un médico rural de gran prestigio, Martí Casals.
En 1980 abrió otra consulta en Barcelona, colaboró con el Dr. Ramón Viladot, trabajó en EE. UU…..

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